DOS VISIONES SOBRE BOLIVAR

 


dDos visiones sobre Bolívar. Ensayos. Presenta e interpreta la importante y dura polémica suscitada en Pasto entre los historiadores Sergio Elías Ortíz y José Rafael  Sañudo en torno a Bolívar. El prólogo es de Jorge Luis Piedrahíta. Bogotá. Ed. Testimonio. 1999. 123 p.

Precio: $10.000. US $ 5

 

                                      DOS VISIONES SOBRE BOLÍVAR

Este libro cuyo tema central es la dura pero importante polémica sostenida en Pasto por los historiadores Sergio Elías Ortíz y José Rafael Sañudo entre 1925 y 1928, publicada por la revista "Ilustración Nariñense", que dirigió durante varias décadas Rafael Delgado Ch. era esperado con interés por los anuncios periodísticos de su salida, el prestigio de los dos polemistas y el desconocimiento casi general en Colombia de tan importante controversia intelectual.
No era una expectativa infundada pues así lo demostró el público numeroso y selecto que asistió a la presentación del libro en Pasto e Ipiales, y así se deduce de los comentarios que ha suscitado en la prensa nacional y regional.
El prólogo de Jorge Luis Piedrahíta que rebasa los límites usuales, no es un caso excepcional- hay que recordar el que escribió Víctor Sánchez, Montenegro al libro de poemas de Teófilo Albán Ramos en 1929- analiza con acierto y propiedad algunos de los más controvertidos temas de la polémica, y relata algunos aspectos de la vida de Bolívar y de la historia colombiana, americana y universal.
Debo agradecerle las palabras generosas con que en el prólogo se refiere a mi personalidad, a mi posición como escritor, a la significación de mi obra, a mi libro El Fariseo, especialmente.
Condena a Sañudo
Piedrahíta hace énfasis en la personalidad conflictiva de Sañudo y da a conocer las impresiones que de él se formaron LENC y Germán Arciniegas, lo enjuicia severamente y lo descalifica como apasionado y ciego censor de Bolívar.
Coalición de terratenientes e indígenas
La alianza de estas dos clases con el clero y la Corona en Pasto, ocupa un lugar destacado en el prólogo por las implicaciones de orden social, económico, religioso y político que tuvo en las guerras de Pasto, y que explican su posición contraria a la independencia y la república.
En defensa de sus privilegios, los primeros se aliaron al clero y a los propietarios españoles y a la política de protección del Imperio,  los segundos. Eran razones y móviles de carácter temporal y también de valor religioso.
Los pueblos indígenas se habían beneficiado de la protección de los resguardos, del pago de bajos tributos. La supresión de este sistema de organización social, de preservación de la propiedad de la tierra y de las costumbres, en 1810 en el período de la "Patria Boba", motivó e impulsó a las sociedades indígenas a la rebelión, a los levantamientos armados, como el de los Comuneros, al apoyo a la Monarquía, etc.
Bomboná, la batalla más sangrienta
El prologista considera esta batalla como la más sangrienta de la Independencia por las grandes e irreparables pérdidas que ocasionó a los contendientes, especialmente en las filas patriotas. Le da un valor estratégico porque evitó que el coronel Basilio García y sus tropas se desplazaran a Quito para auxiliar a Aymerich lo que quizás hubiera cambiado el resultado de la decisiva batalla de Pichincha.
La navidad trágica
A pesar de su profunda convicción bolivariana, Piedrahíta condena la inhumanidad y los excesos cometidos por Sucre, su oficialidad y sus tropas en Pasto el 24 de diciembre de 1822 contra la población civil en violación de un armisticio firmado por el propio Sucre en 1620 para regular la guerra.
La gesta de Agualongo
A Agualongo le dedica un amplio espacio para recordar su rebeldía y 1ucha indomables, en defensa del rey, de los derechos de los indígenas, hasta su derrota ante Bolívar en Ibarra en un combate desigual, suicida; su enfrentamiento con Mosquera en Barbacoas donde quedó seriamente diezmado; su detención por Obando y su fusilamiento final ante la negativa de abjurar e incorporarse a la causa republicana, trayectoria que le da la categoría de héroe. 
La soledad de Bolívar
 La novela El general en su laberinto sirve a Piedrahíta para rememorar la etapa final de la vida de Bolívar, en su soledad, en su grandeza, en su generosidad. Murió solo, enfermo, pobre, taciturno. En Honda, en medio del calor y la fiebre volvió a ver a Miranda Lynsay en un encuentro inesperado. La había conocido en Jamaica donde él pasó su segundo exilio. Durante la noche trató de seducirla en vano sin saber que esa visita lo salvaría de un atentado mortal.
Bolivarismo  y antibolivarismo
Es la cuestión central de la polémica entre Sergio Elías Ortíz y José Rafael Sañudo que le da título al libro. En ella se platean dos posiciones, dos concepciones del mundo, de la sociedad, dos estilos literarios.
Primera réplica
Como reacción al libro Estudios sobre la vida de Bolívar de Sañudo publicado en Pasto en 1925, Sergio Elías Ortíz declara a Sañudo enemigo de la Independencia, de Bolívar, de la República y pide para él un castigo ejemplar, su muerte en vida...
La doctrina de la expiación
Esta doctrina formulada por Bossuet, obispo francés del siglo XVII, según Sergio Elías Ortíz fue mal interpretada y aplicada por Sañudo en su libro. Sañudo confunde la redención con la expiación porque de ésta dependería la historia. La expiación sería el único medio de redimir el pecado y la catástrofe. En Sañudo la historia está acompañada del odio y de la muerte; en Bossuet del amor y de la vida, agrega Ortíz. No admite que Sañudo aplique la expiación a Bolívar porque de esta manera el Libertador debía expiar los crímenes y pecados cometidos por los españoles como una fatalidad. La expiación así, haría responsable a Bolívar de los males y pecados de la República que agobiaron a los colombianos.    
Condena a los españoles
En la segunda réplica Sergio Elías Ortíz condena a los "esbirros" españoles como responsables de los crímenes de Manco Capac, Moctezuma, Caldas, Torres, Pombo y Tadeo Lozano. Niega la crueldad de Bolívar y lo compara con Don Quijote: aplicó la justicia para conservar la república.
El decreto de la guerra a muerte fue precedido por el terrorismo de Valverde y los atropellos feroces de las partidas sueltas de realistas. Desmiente que Bolívar haya dado la orden de aprisionar a Miranda; afirma que Bolívar fue un gran militar, reprueba la conspiración septembrina. Reconoce a Sañudo su erudicción, sus dotes intelectuales, su vida ejemplar.
Tercera réplica
En oposición a Sañudo, Sergio Elías Ortíz hace consideraciones sobre el sentido y alcance de la historia, el origen del poder, el papel de la sociedad y sus miembros, la responsabilidad de las faltas, la relación entre la ley positiva y la expiación, el significado de la solidaridad social.
La historia, dice Ortíz se puede prever y no sólo cuando los estados y las naciones se descarrían, como lo afirma Sañudo.
Contrarréplica de Sañudo
Con varios seudónimos y como si él fuera otro personaje, Sañudo responde a las duras críticas de Sergio Elías Ortíz.
Dice que si los "Estudios..." atribuyeron a Bolívar cargos de perjurios, falsificaciones y asesinatos, lo hizo basado en el archivo O'Leary; explica por qué no tradujo la cita de Luciano y afirma que la expiación es una redención y el centro de la historia. Agrega que no aplicó la expiación antes de Bolívar porque quería escribir algo sobre la vida de Bolívar y no podía volver al Génesis, a los suegros de Adán...
En cuanto al progreso de la humanidad aclara que es indefinido pero no infinito por ser éste un atributo divino.
La muerte que le declaró Ortíz, la acepta con consuelo porque escribió un libro para honrar a Pasto y para que no se erijan estatuas a Bolívar sino a Nariño, Santander y Caldas. Su muerte, dice con humildad, "honraría la mediocridad de su vida".
Reafirma. que Bolívar fue derrotado en Bomboná, elogia el libro Corografía de Pasto de Alejandro Santander y reconoce que los Apuntes sobre la. historia de Pasto tiene errores. Propone un 20 de julio en la historia de Colombia para desplazar a Bolívar, reivindicar a Nariño, Santander, Córdoba y escribir toda la verdad sobre el Libertador.
Cree que el enfrentamiento de Santander con Bolívar obedeció a la oposición del prócer colombiano a las ambiciones excesivas de Bolívar. No se considera antivenezolano porque admira a Bello, a Beralt, ni enemigo de libertadores como San Martín, O'Higgins y Artigas.
Señala que fue un error la unión con Venezuela porque ésta como Capitanía General no podía estar de acuerdo con un gobierno central. Se declara partidario de un sistema federalista de gobierno.
Retorna a Bolívar para recordar que éste propuso que Pasto debía ser aniquilada para que olvidara lo que pasó.
Persecución a Sañudo
Se queja reiteradamente de la persecución de que ha sido objeto a causa de sus libros, especialmente por los Estudios.. y de los insultos de  sus paisanos. Rechaza la afirmación de Sergio Elías de que en su novela Expiación de una madre aparecen el cuervo de la  novela de Isaacs y el bambuco de El Alférez real. 
Responde y rebate los supuestos errores de los "apuntes..." Rectifica a Leopoldo López Alvarez la procedencia quechua de algunos nombres de ríos y lugares y advierte que no quiere polemizar con Sergio Elías Ortíz.
Rectifica a Ortíz algunas afirmaciones sobre el primer puente construido en Pasto. Al mismo historiador y a López Alvarez, directores de la revista Boletín de estudios históricos, les señala que el movimiento independentista de Quito de 1809 no fue rechazado por los pueblos de América española, pues antes de que se produjera ya se habían constituido Juntas en Montevideo (mayo), en Chuquisaca (25 de mayo) y en La Paz (11 de julio).
Igualmente, que Pasto no se destacó por el amor a la libertad en Junín y Ayacucho, pues mil pastusos fueron reclutados contra su voluntad ni que la muerte de Francisco Clavijo hubiera tenido móviles independentistas.
El héroe colectivo
El poeta y escritor cuencano Remigio Crespo Toral se refiere a Pasto y al libro de Sañudo. Afirma que Pasto personifica el héroe colectivo que luchó por la emancipación y por un ideal religioso. En Sañudo ve el celo de justicia, el patriotismo llevado hasta la pasión respetada, el criterio moral que lo inspira.