Lecturas secretas. Ensayos sobre la obra de cuatro premios Nobel de literatura: Beckett, Kensaburo OÉ, Gao Xingjian, Naipaul, y sobre otros autores: Cendrars, Lapouge, Le Clézio, Michel Houellebecq, Deleuze, Paúl Virilio, Ziegler, Céline, Kerouac, García Márquez, Pío II, Joyce, Lewis Carroll. Incluye una entrevista al autor y un trabajo sobre Aurelio Arturo y sobre la literatura en Nariño. Bogotá. Ed. Testimonio. 2002. 169 p.
Precio: $20.000.
US$ 10
Comentarios sobre Lecturas secretas, de Edgar Bastidas Urresty
Es el último libro, publicado en 2002, del autor, nacido en Samaniego, Nariño, filósofo, letrado y profesor universitario entre otros títulos; ha escrito unos diez libros, desde 1980, de polémica, como El Fariseo, de ensayos y cuentos, como Meditaciones o Avatares, de historia regional o nacional sobre Nariño y Bolívar.
Este último libro es de ensayos y de artículos publicados anteriormente: cuatro están dedicados a ganadores del Premio Nobel
de Literatura: Beckett, Kenzaburo Oé, Gao Xingjian, Naipaul, con citas frecuentes de revistas francesas.
Otros se refieren a escritores europeos como Cendrars o Deleuze, Le Clézio o Houellebecq.
En esas dos secciones,el público hispánico encontrará informaciones interesantes para él; en cambio, los europeos o los hispanoamericanos que residen en Europa hallarán interés en los ensayos sobre Macondo, la narrativa del Departamento de Nariño o el poeta Aurelio Arturo.
Este libro es ameno,trata,como los anteriores de su autor, de aclarar nociones sobre Pasto y su región, a menudo apartada u olvidada en los libros colombianos; además, proporciona datos sobre numerosos escritores y revela la cultura universal de su autor.
Julián Garavito. Escritor y profesor colombiano, residente en París.
Publicado originalmente en francés en Bulletin de Liaison. Association Francaise pour la Diffusion de l'Espagnol. París, noviembre de 2002
Lecturas secretas, deja la impresión que la relación del autor con la creación literaria no sólo está intacta sino que es cada vez más util,fuerte e innovadora.El autor es un hombre de Letras en el sentido del gran siglo XVIII, o sea, un amante de la imaginación y de la razón. Pero el libro ya no solo le pertenece a él porque las Lecturas secretas se volvieron públicas.
Sami NAÏR.Profesor universitario,escritor y Diputado al Parlamento europeo.
París, noviembre de 2002
Publicadas en Reto (Pasto, 15.12.02)
Lecturas secretas y compartidas, es una hermosa biografía espiritual. Las curiosidades literarias que enseña, los trazos críticos sobre los autores favoritos, las entrevistas hacen de ella una obra con la que se puede dialogar. Es una bella colección.
María Mercedes Carranza. Poeta, escritora, directora de la Casa de poesía Silva
Introducción
Lecturas secretas es un título sui géneris que a primera vista podría asociarse al recogimiento, a la vida ascética, al ámbito de lo reservado y secreto. Pero tratándose de la lectura de unos autores y libros "profanos" como fue la intención del autor, adquiere un sentido más libre y universal. Las lecturas le abrieron el camino a la escritura, a lo que podría llamarse la lecto-escritura.
Son lecturas y escritos hechas en los últimos 20 años- la mayoría de ellos publicados en revistas y periódicos colombianos- que abarcan un campo muy amplio y variado de la cultura. El paso inexorable del tiempo, la evolución de la escritura, han hecho necesaria la revisión de los primeros textos.
Creí oportuno y de interés destacar al comienzo del libro a cuatro premios Nobel de literatura por pertenecer a mundos diferentes sobre todo en los casos de Gao Xingjian y Kensaburo Oe. Aún cuando se cuestiona la legitimidad del Nobel por no ceñirse a factores estrictamente literarios, los cuatro escritores escogidos gozan de un reconocimiento universal.
El ensayo sobre Beckett intenta explicar si el escritor irlandés es moderno o postmoderno, se introduce en el análisis de Esperando a Godot yrevela aspectos inéditos de su personalidad.
En el de Kensaburo OE se analizan cuatro novelas, entre ellas El juego del siglo, su obra maestra, en las que hay personajes y temas recurrentes como el niño o el hijo inválido que representaría la tragedia de su hijo mongol.
En el texto sobre Gao Xingjian se indica la influencia de la literatura francesa contemporánea en su obra, la prohibición de sus libros en Pekín, su exilio, su vida en París, sus sueños de libertad, y se hace la reseña de su gran novela La montaña del alma.
De Naipaul, "el escritor-filósofo de nuestra época" como lo llama la Academia sueca, se señalan las etapas de su extensa obra narrativa, algunos rasgos autobiográficos, la influencia de Konrad, su independencia política, la condena que hace de los fundamentalismos y se destaca su estelar novela Una casa para el señor Biswas.
De Cendrars, poeta francés de origen suizo, se da a conocer las circunstancias en que fue descubierta La leyenda de Novgorod, perdida durante 90 años,uno de los mitos fundadores de Rusia, a la que él se refiere en uno de los versos de El Transiberiano y en su novela La parcelación del cielo. También su afán de aventuras, sus oficios, la búsqueda de su identidad.
El exilio y la literatura, escrito a partir de un trabajo de Gilles Lapouge muestra la relación muy cercana que hay entre el viaje como una forma de exilio y la creación literaria, filosófica, científica etc. El Brasil, Islandia y Polinesia llegaron tardíamente a la historia, fueron descubiertos y poblados por viajeros, y de esa experiencia surgieron las Sagas y la gran literatura.
La fiesta encantada comenta y valora el libro La fete chantée del poeta y escritor francés J.M.G. Le Clézio con ocasión de su viaje México, a Panamá y Colombia y del descubrimiento del mundo de los Emberá, que cambió su concepción del lenguaje, de la cultura, de la vida.
Una novela postmoderna es Partículas elementales (1998) escrita por el francés Michel Houellebecq. Es una dura crítica a la ideología libertaria de la rebelión estudiantil de mayo del 68 en París.
Gilles Deleuze, filósofo del gay savoir, de la cultura de la alegría, pensador nómada fue uno de los profesores estelares de la Universidad de Vincennes en París. En este texto se hace una pequeña historia de su trabajo como profesor y una relación de sus libros.
El pesimismo, una filosofía, es una reflexión en torno a esa posibilidad que hace el filósofo francés Jean Lacoste en un capítulo de su libro La philosophie aujourd'hui, a partir de la actitud existencial de algunos pensadores.
Paul Virilio habla de las tecnologías y el nuevo milenio, del discurso utópico, del tiempo y la velocidad absolutas, de la aceleración del espacio, de la finitud absoluta del globo, de la vejez del mundo.
El dilema de Jean Ziegler tiene que ver con su último libro Le bonheur d'etre Suisse donde Ziegler habla de sí mismo, de su amor a Suiza y la belleza de sus paisajes, que contrasta con sus libros anteriores de denuncia y dura crítica de la banca suiza.
Los manuscritos literarios hacen parte del patrimonio cultural de la humanidad pero tienen también un gran valor comercial. Es el caso de los manuscritos de Céline, Kerouac, García Márquez, del Papa Pío II, de Joyce, y de las fotografías de Lewis Carroll.
Otra parte de Lecturas secretas se ocupa de las novelas: La huella de abril (1998) de la escritora costarricense Alicia Miranda, de El semental y Bruna de otoño del colombiano Germán Uribe, de El incendiado y Muertes de fiesta del colombiano Evelio Rosero, y de Cuentos vividos y cuentos soñados del escritor mexicano Joseph F. Vélez.
Aproximaciones al ensayo que intenta definir este género, abre la puerta a este capítulo del libro. A los ensayos sobre los libros Dos visiones sobre Bolívar, Las guerras de Pasto, Entre la tierra y el cielo, Meditaciones, Literatura y política III. La escritura como tejido trata sobre los talleres literarios,y Macondo, un sueño realizado, sobre la gestación de Cien años de soledad.
Un capítulo especial está dedicado a la Literatura en Nariño en diferentes géneros. Se inicia con un homenaje a Samaniego con motivo de la presentación de tres libros, da paso a Una Lectura inquietante a propósito de la muerte del escritor Emilio Bastidas y de una carta del profesor y escritor francés Sami Nair; a la ponencia Fueros y poder religioso en El Fariseo de Edgar Bastidas, del profesor Joseph F. Vélez y a las conversaciones con Pedro Valdemar Galvis.
La poesía, uno de los géneros más cultivados en Nariño comienza con unas notas sobre Aurelio Arturo, "el fino poeta clásico" y se ocupa luego de la presentación de varios poetas de la región.
La narrativa cierra el libro con la reseña de dos libros de cuentos, del libro de coplas Cantares de Nariño de Sergio Elías Ortíz, de una página escrita en el homenaje a Francisco Muñoz, y de otras sobre el libro de José Eraso sobre la educación.
E.B.U.
Una novela postmoderna
Partículas elementales, nueva novela de Michel Houellebecq (l958) publicada por Flammarion ( París, 1998 ) y por Anagrama ( Barcelona, 1999) ha tenido un gran éxito internacional.
En Francia ha sido editada varias veces y a Houellebecq se le concedió el Gran Premio nacional de letras. En Alemania esta novela y la anterior Extension du domaine de la lutte (l994) han hecho furor y se han convertido en un fenómeno editorial. La traducción de Anagrama ha permitido conocerla y valorarla en España y en latinoamérica.
Plataforma, su nueva novela,publicada por Flammarion en agosto de 2001 ha causado un escándalo internacional no solo porque Houellebecq se ocupa del turismo sexual sino también de las costumbres occidentales al comienzo del siglo XXI y de los integrismos. La novela no se reduce a estos tópicos porque en medio de todo subyace una bella historia de amor entre Michel, el protagonista y Valérie, que termina trágicamente por la muerte de ésta a manos de un comando islamista.
Por esta novela, y sobre todo por una entrevista que el autor dio a la revista Lire de París en septiembre de 2001, varias organizaciones islámicas protestaron airadamente acusándolo de racista y un año después lo llevaron ante un tribunal para que responda por incitar al "odio racial" y por injurias -, cargos que en caso de que hubieran prosperado habrían implicado para él un año de cárcel y el pago una multa de 45.000 euros.
Pero con fecha 22 de octubre de 2002 el tribunal correccional de París acaba de desechar las demandas contra Houellebecq porque sus juicios de valor de naturaleza teológica, literaria o artística "no estaban sin duda caracterizados ni por una particular arrogancia, ni por la sutilidad de su formulación". Considera que la palabra "tonta" con que él se refirió a la religión islámica es peyorativa pero que todas las religiones están en esa mira en grados diferentes. A Houellebecq le rechaza el derecho a una forma de "impunidad de la literatura", cuando se expresa no en su obra sino a través de los periodistas.
Partículas elementales se inicia con un prólogo del autor en el que anuncia que va a contar la historia de Michel Djerzinski vivida en la segunda mitad del siglo XX, en unos años aciagos y turbulentos, signados por la pobreza, la soledad, la amargura, carentes de amor, de ternura y de fraternidad. El personaje es un biólogo, tan importante que se lo considera con méritos para el premio Nobel.
El autor hace consideraciones sobre las carencias de la filosofía - ha perdido casi su objeto -, sobre los cambios metafísicos que son excepcionales pero que cuando se producen abarcan todo el conjunto de una sociedad.
Y dice que Michel Djerzinski va a ser el artífice de una nueva mutación metafísica que cambiará la historia de la humanidad.
Las dos páginas siguientes, antes de la iniciación de la primera parte de la novela, nos introducen en un nuevo reino, un reino fantástico que lo envuelve todo: allí los hombres bañan sus cuerpos en la alegría, viven en la luz, en mediodías inagotables, han superado el universo mental de la separación, el antiguo reino para acceder a una nueva ley. Ha sido posible gracias a la búsqueda, al sueño, a la esperanza de los hombres que los precedieron, a su historia de dolor y de alegría, de odio, de miedo.
La primera parte de la novela se llama Le royaume perdu ( El reino perdido),que significa la pérdida del nuevo reino, la segunda Les moments étranges (Los momentos extraños),la tercera Illimité émotionnel (Emoción ilimitada) y termina con un epílogo, donde propone una nueva utopía para los hombres.
La novela da una visión descarnada y conmovedora de la sociedad de fines del siglo XX. Está ambientada en París, tiene como referente la rebelión estudiantil de mayo del 68 y los cambios de orden ideológico, social y moral que produjo.
Las conquistas y logros de esta rebelión- que se extendió por todo el mundo, sobre todo en materia de liberación sexual a partir del reconocimiento del cuerpo como soberano, y que estuvo acompañada por la minifalda, la desnudez total, la píldora anticonceptiva, la vida mixta en las ciudades universitarias, la droga, el licor y el rock, el amor libre y compartido - para Houellebecq han sido la causa de todos los males. Los individuos son una especie de partículas elementales sometidos a leyes superiores y a un destino doloroso.
Bruno, profesor y uno de los protagonistas de la novela vive intensamente esta experiencia, como una salida al vacío de su existencia. Busca el placer desenfrenado, visita un camping <New age> en el que es objeto de burlas, frecuenta los cines pornos, las discotecas donde se cometen toda clase de excesos.
El otro es Michel, su medio hermano, que acusa un decaimiento sexual y quien como biólogo propone la creación de un nuevo tipo humano ajeno a todo egoísmo. Solo la biología y la genética podrían proporcionar al hombre la felicidad y su plena realización.
Esta visión y su asociación con El Mejor de los mundos de Aldous Huxley hacen que Partículas elementales se pueda catalogar como una novela futurista. La novela de Huxley fue considerada utópica porque hablaba de los bebés probeta y porque anticipaba los progresos de la biología y de la manipulación genética. Hoy se ha llegado a la clonación y a la lectura del genoma humano.
Bernard Leclair analiza Partículas elementales en el No. 745 de La Quinzaine littéraire de 1998 en un artículo que irónicamente titula Autopsia del deseo. Para él la novela tiene una dimensión ideológica, una gran fuerza narrativa y unas perspectivas deterministas que tienen que ver con Auguste Comte. Habla del sufrimiento de los individuos que se encierran en sí mismos, como en el caso de los protagonistas. Encuentra una filiación de la novela con el Thomas Mann de la Montaña mágica por superar las fronteras para mezclar "la ficción, la teoría y la poesía". Y una cercanía con Balzac, porque este quería que la novela << indique los desastres producidos por el cambio de las costumbres>>. Le señala algunas limitaciones porque si bien la novela tiene una dimensión histórica que corresponde a la generación de los años 60, no tiene ninguna relación con "las tragedias históricas del siglo XX" ( Las dos guerras mundiales y otros conflictos planetarios).
Leclair percibe en la novela una ausencia de libertad, pretende ser positivista pero se convierte en totalitaria al imponer sus tesis y negar la potencialidad del lenguaje a sus personajes, aunque sea afectuoso con ellos y se conmueva con su sufrimiento. Por un análisis sociológico revela esta condición para que la humanidad tienda a perfeccionarse.
Este destino de sufrimiento "de la demisión de los padres, de la obsesión de putrefacción, de la muerte, de lo irremediable"- Houellebecq hace que trascienda en una dimensión poética para participar de lo que él llama el <<sentimiento oceánico>>. Este sentimiento alcanza su plenitud cuando Michel Djerzinski desaparece y al final del libro se cree que <<ha entrado en el mar>>.
Leclair finalmente afirma que la escritura permite <<quedar vivo en poesía>> como una manera de negar el discurso.
En el transcurso de la novela el autor hace muchas reflexiones filosóficas. En la segunda parte, por ejemplo, dice que la muerte es lo que verdaderamente iguala. Cree que el deseo - contrariamente al placer- es "fuente de sufrimiento, de odio y de malestar".
El suicidio de Deleuze y de Debord lo atribuye a que "los elementos de la conciencia contemporánea no están adaptados a nuestra condición mortal". Deleuze y Debord se suicidaron porque se encontraban en un estado de salud crítico.
En la tercera parte advierte que la sexualidad es una "función inútil, peligrosa y regresiva", y le da la razón a Kant cuando afirma que el mismo "Salvador de la humanidad debe ser juzgado de acuerdo a los criterios universales de la ética".
Otros pensamientos: Roto el corazón, cesa la risa, lo que queda es "la soledad, el frío y el silencio", la muerte. Lo que salva es el amor porque une para siempre.
En el epílogo el autor dice que la humanidad debía desaparecer para dar paso a una nueva especie "asexuada e inmortal", que haya superado "la individualidad, la separación y el porvenir". Condena La New Age por el sufrimiento que produjo, fruto de una "dislocación psicológica, ontológica y social". Y explica que el fin de la sexualidad como una forma de reproducción no significa que el placer sexual se acabe.
¿La gran utopía de Houellebecq será realizable en el siglo XXI? |